Adelanto

Eucaristía Sesión 3

¿Qué oyes? (pág. 56)

Involucre el sentido de la vista y el del tacto para ayudar a los niños sordos o con problemas de audición a completar esta actividad. Pídales que escuchen con sus ojos y manos, sentándose y permaneciendo muy quietos mientras describen lo que ven y sienten a su alrededor.

Es probable que a los niños con dificultades de escritura (como la disgrafía) o de motricidad fina, así como a los niños con diferencias cognitivas les resulte difícil completar las porciones escritas de las actividades de esta página. Invite a estos niños a hablar sobre lo que escucharon y a mostrar qué hicieron para escuchar.

Las investigaciones nos dicen que, con frecuencia, a los niños con dificultades de atención o de control de impulsos les resulta más difícil prestar atención a los estímulos sonoros que a otros tipos de estímulos, como por ejemplo, los estímulos visuales. Al comenzar esta actividad, colóquese de frente a estos niños e invítelos a imitar lo que usted haga. Permita que imiten varios gestos y expresiones faciales, pero en un momento dado quédese completamente quieta. Anímelos a tratar de escuchar algo que sea apenas audible. Después de la actividad, invítelos a mostrar y decir qué hicieron para poder escuchar.

Jesús nos cuida (pág. 62)

Completar el laberinto puede resultar difícil para los niños con dificultades de la vista o de motricidad fina. Invite a estos niños a trazar el sendero para recorrer el laberinto con sus dedos antes de hacerlo con el lápiz. Si al niño no le incomoda, tal vez sirva de ayuda que usted le lleve la mano mientras recorre el laberinto. Pida a los niños que usen lápices o bolígrafos de colores brillantes para que resalten los senderos que tracen en la página.

Dios, escúchanos (pág. 68)

Seguir las instrucciones de esta página tal vez resulte difícil para los niños con dificultades de lectura (como la dislexia), los niños con dificultades de escritura (como la disgrafía) o de motricidad fina y los niños con diferencias cognitivas. Lea las instrucciones paso a paso enfocándose separadamente en cada uno de los recuadros numerados. Señale cada sección de la página en la que aparece el texto que usted está leyendo. Ayude a los niños a recordar y a escribir el nombre de los líderes y de otras personas que se mencionan en las oraciones. Tal vez también sirva de ayuda que lleve fotografías del Papa, de su obispo, de líderes locales y nacionales y de miembros de la comunidad, para referirse a ellas mientras nombra las diferentes personas por las que está orando.

Escuchemos con el corazón (pág. 70)

En las instrucciones de esta página se ofrecen algunas opciones para atenuar las diferencias en el dominio de habilidades y para suplir necesidades especiales. Los niños con dificultades de escritura (como la disgrafía) o de motricidad fina tal vez prefieran decir o mostrar sus respuestas, en lugar de escribirlas. Los niños con dificultades de atención o de control de impulsos tal vez deseen actuar ejemplos de cómo escuchan a Jesús.