Adelanto

ReconciliaciĆ³n SesiĆ³n 2

Promesas (pág. 36)

Las instrucciones para esta actividad ya toman en cuenta una gran variedad de habilidades y necesidades. Los niños con dificultades de lectura (como dislexia), así como los niños con dificultades de escritura (como disgrafía) o de motricidad fina tal vez prefieran expresar sus respuestas en voz alta en lugar de escribirlas. Es posible que los niños con dificultades de atención o de control de impulsos disfruten haciendo una representación de sus respuestas para las preguntas de esta página.

El pecado personal y la gracia (pág. 46)

Los niños con dificultades de lectura (como dislexia) quizás requieran ayuda para escribir los títulos que corresponden a las ilustraciones de esta página. Escriba los tres títulos (BautismoEucaristía y Penitencia y Reconciliación) en una hoja pequeña de papel y colóquela junto al libro del niño. Señale cada título mientras lo lee, de manera que el niño lo identifique y lo copie en su libro. Los niños con dificultades de escritura (como la disgrafía) o de motricidad fina tal vez prefieran expresar sus respuestas en voz alta. El catequista puede escribirlas por ellos en los espacios de la página.

La amistad es importante (pág. 48)

Es posible que a los niños con retrasos intelectuales o de desarrollo (como autismo)les sea difícil identificar claves de comportamiento social en las ilustraciones y determinar cuál representa amistad. El catequista o el asistente pueden ayudar a estos niños, sentándose con ellos y haciendo descripciones o narraciones de varias ilustraciones preseleccionadas para que cada niño pueda elegir una que represente amistad.

Nuestra vida en la nueva alianza (pág. 50)

Los niños con dificultades de escritura (como la disgrafía) o de motricidad fina quizás prefieran describir verbalmente algunas maneras de fortalecer su relación con Jesús, en lugar de escribir en los espacios de la página. Si usted tiene niños con dificultades de atención o de control de impulsos en su grupo, tal vez quiera realizar esta actividad de manera interactiva. Coloque tres sets de cordones de colores en tres áreas diferentes del salón. Asegúrese de que haya suficientes cordones para cada niño en cada área. Explique que cada cordón de diferente color representa lo siguiente: rezar, leer la Biblia y asistir a Misa. Asigne un color para cada una de estas acciones. Luego, invite a los niños a tomar un cordón de cada color y a trenzarlos para formar un brazalete. Pida que porten sus brazaletes como un recordatorio de buscar maneras de fortalecer su relación con Jesús.